EDITADO: Lamentablemente no hemos descubierto una joya del cine oculta bajo purpurina rosa. Esta reseña es ficticia, una inocentada. Las imágenes están sacadas de ‘Barbie en el Cascanueces’, que por terrorífico que suene, sí que existe. La foto de Barbie Zombie es un fan art. “Mysa Vatten” es un relleno de edredón nórdico que compré en Ikea (“Vatten” es agua en sueco). Esperamos que os haya hecho reír, que era la idea. Si queréis verlas, tenemos la inocentada de 2009 (Dragon Balll 2 confirmada) y la de 2008 (Novedades de la Parchis Game License 4ª Ed.).

Barbie: Cruzada por el Reino de la Sombra


A veces te encuentras una joya del cine donde menos te lo esperas. Contra todo pronóstico, el nuevo lanzamiento de la muñeca más famosa de todos los tiempos es una de ellas. ‘Barbie: Cruzada por el Reino de la Sombra’ puede parecer uno de tantos subproductos destinados a las púberes que quieren ser princesas (nunca reinas, ojo, que esas son malvadas), pero tras su portada rezumante de rosa se esconde una pieza de las que hacen grande el cine.


El acierto ha estado en contar con el director Fred Shusmeier, un cortometrajista de culto que se ha paseado con bastante éxito por múltiples festivales independientes, y que recibió muy buenas críticas en Sundance 1998 con su primer largo, ‘Panorama para matar de amor’. Aún no sé qué desorbitada cantidad habrán desembolsado en Mattel para convencerle, aunque se rumorea que es un coleccionista obsesivo de la diosa de PVC, y esto puede haber contribuido.


‘Cruzada por el Reino de la Sombra’ nos narra con una atmósfera oscura y opresiva las andanzas de Barbie por un reino dominado por Missa Vattën, un Señor de la Magia de increíble poder, que tiene sometida a la población gracias a una gema de control mental. Sin embargo, la energía de dicha gema se nutre de su propia fuerza vital, lo que poco a poco le está convirtiendo en una criatura abominable.


Barbie: Cruzada por el Reino de la Sombra

Barbie descubrirá que hubo un tiempo en el que Vattën no era el tirano que es ahora, y utilizará todos sus recursos en despertar el bien que aún queda en su interior, para así salvar el reino. A priori parece una historia demasiado típica, pero al igual que ‘Avatar’, el director ha sabido sacar partido de tópicos para crear una obra magnífica, que va a ser disfrutada más por adultos que por niños.


Porque Fred Schumeier se ha negado a crear un simple subproducto más, lo que es patente desde la impresionante secuencia de créditos, que es un claro homenaje a Soul Bass y que logra que hasta el más purista deje a un lado sus prejuicios y disfrute de una película, lo digo y casi no me lo creo, ¡de Barbie! Y ahí no queda la cosa, porque la cinta continúa con un plano secuencia de diecisiete minutos que narran el horror del Reino de la Sombra, que recuerda a lo mejor del movimiento Dogma, y que perfectamente podría haber firmado Lars von Trier.


Barbie: Cruzada por el Reino de la Sombra


Las criaturas místicas que ayudan a Vattën en su reinado de terror tienen un toque a lo Weta Workshop, tan cuidadas y reales que me ha extrañado no ver a Richard Taylor y su equipo en los créditos. Los personajes, tanto protagonistas como secundarios, con la propia Barbie a la cabeza, están perfectamente perfilados, y tienen una profundidad que incluso puede ser difícil de comprender a los más pequeños. Esta es sólo una prueba más de que no está dirigida realmente al público infantil, junto con las múltiples referencias a George A. Romero, ‘M, El Vampiro de Düsseldorf, ‘El Dormilón’ o ‘El Secreto de la Vida’.


Pero donde realmente la película se reivindica como la gran obra que es, es en su desenlace. Sin reventar nada de la historia, la película además tiene un punto de inflexión que a más de uno le traerá recuerdos de la mejor época del denostado Shyamalan. Es gracias a este giro que ‘Barbie: Cruzada por el Reino de la Sombra’ pasa de ser una cinta atípica y comercial, a una genialidad.


 Aún no me explico como el equipo de Schumeier ha recibido el visto bueno de Mattel para una obra tan arriesgada, que muestra un presupuesto mucho más abultado de lo esperado en un título que, en principio, debería ir dirigido simplemente a vender muñecas. Eso sí, tirón de orejas a la distribuidora, que no ha tenido la valentía de estrenarla en el circuito comercial y la ha enviado directa al mercado de DVD.